El Tabernáculo (también llamado Mishkán o Tienda de Reunión) era el santuario móvil construido por Moisés, por orden de Dios, durante la travesía del desierto por los israelitas tras la salida de Egipto.
La tienda era portátil para acompañar los viajes del pueblo y se dividía en tres partes principales:
Atrio Exterior: Contenía el Altar de los Holocaustos y la Fuente de Bronce.
Lugar Santo: Contenía la Mesa de los Panes de la Proposición, el Altar del Incienso y la Menorá.
Lugar Santísimo o Santo de los Santos: Contenía el Arca de la Alianza, y era donde se manifestaba la presencia de Dios. El Sumo Sacerdote solo podía entrar allí una vez al año, llevando consigo la sangre del sacrificio.